Los precios de los servicios funerarios en Oaxaca experimentaron un alza de casi el 5% entre enero y septiembre de este año, un ritmo que duplica el 2.76% registrado en los doce meses de 2024, según datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este repunte se enmarca en una tendencia histórica marcada por incrementos más pronunciados durante la pandemia: 10.64% en 2022, 9.09% en 2023, 6.90% en 2021 y 3.37% en 2020. Así, las familias oaxaqueñas enfrentan una presión económica adicional en un momento en que los gastos por duelo se vuelven inevitables.
Precisamente, este aumento en tarifas coincide con un nuevo ascenso en las defunciones, tras la baja observada en 2023 una vez superada la peor etapa del Covid-19. El INEGI registra 2021 como el año pico con 38 mil 422 muertes en la entidad, la mayoría por la enfermedad respiratoria, seguido de 31 mil 917 en 2020; las cifras descendieron a 28 mil 694 en 2022 y 26 mil 786 en 2023, pero repuntaron a 27 mil 463 en 2024, con indicios de continuación en 2025 impulsados por complicaciones cardíacas y diabetes. Estos patrones subrayan cómo la mortalidad general influye directamente en la demanda de servicios, elevando los costos operativos de las agencias.
En el mercado local, los paquetes funerarios oscilan entre 6 mil y casi 50 mil pesos, dependiendo del establecimiento, acabados y extras como cafetería o capilla. La inhumación parte de 5 mil pesos y supera los 20 mil en opciones completas, mientras la cremación arranca en 25 mil e iguala o rebasa los 40 mil. A ello se suman ataúdes de 5 mil a más de 15 mil —en maderas finas, acero o bronce— y traslados de 3 mil a 10 mil pesos, según distancia y proveedor. Ante este panorama, el INPC invita a las familias a comparar opciones para mitigar el impacto en presupuestos ya tensionados por la inflación general.
