En el corazón de la Ciudad de México, frente al Palacio de Bellas Artes, diversos colectivos feministas y familiares de víctimas instalaron este viernes una ofrenda del Día de Muertos en la Antimonumenta. El acto simbólico rindió homenaje a mujeres y niñas asesinadas o desaparecidas, adornado con flores de cempasúchil, fotografías, veladoras y carteles con sus nombres. Durante la ceremonia, las participantes expresaron su dolor por las sillas vacías en las mesas familiares y reiteraron demandas de justicia y verdad, enfatizando frases como “ni una madre más, sino una hija menos” y “no están solas”. Este espacio, consolidado desde hace años, se erige como un altar de resistencia para mantener viva la memoria de las afectadas y presionar al Estado por acciones concretas contra la violencia feminicida.
La iniciativa se desarrolla en medio de una crisis persistente de violencia de género y desapariciones en México. Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), el país acumula más de 133.000 reportes desde la década de 1950. Además, en promedio, 11 mujeres son víctimas de feminicidio diariamente. Organizaciones de derechos humanos y madres buscadoras denuncian la impunidad en la mayoría de los casos, junto con la insuficiencia de recursos institucionales para investigaciones y búsquedas efectivas.
A pesar del corazón roto, las familias regresan anualmente con esperanza, asegurando que mientras persistan en su lucha, las víctimas no serán olvidadas.

