Especialistas de Aduanas y Protección Fronteriza detectaron el Osbornellus salsus durante una inspección rutinaria en el Puerto de San Luis, Arizona, el pasado 17 de octubre. El insecto apareció en un cargamento de radicchio procedente de Sonora, México, y perteneció a la familia de los cicadélidos, conocidos por succionar savia de plantas, árboles y arbustos. El Servicio Nacional de Identificación del Departamento de Agricultura confirmó la especie como inédita en territorio estadounidense, lo que activó protocolos inmediatos de contención.
El ejemplar recolectado se remitió a un entomólogo del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal, quien verificó su potencial para transmitir patógenos vegetales a cultivos valiosos. Ante esta amenaza, agentes resguardaron el envío completo y lo devolvieron a México, con el fin de prevenir la entrada de la plaga en ecosistemas agrícolas del suroeste. Guadalupe Ramírez, directora de operaciones de campo en Tucson, resaltó la capacitación de los inspectores para identificar riesgos en productos transfronterizos.
La intercepción subraya la vigilancia en la frontera, donde el comercio agroalimentario genera miles de millones anuales entre ambos países, según datos del USDA. Autoridades mexicanas coordinan con sus contrapartes para inspeccionar envíos similares y mitigar dispersión en regiones productoras. Esta acción preserva la confianza en las exportaciones y protege recursos naturales de daños irreversibles por especies invasoras.
