La Policía Montada de Canadá reveló que cinco cárteles mexicanos, entre siete organizaciones criminales transnacionales, operan en el país como puntos de transbordo para drogas sintéticas. Mathieu Bertrand, director del programa nacional contra el crimen organizado, identificó al Cártel de Sinaloa, al Cártel Jalisco Nueva Generación, al Cártel del Golfo, a La Familia Michoacana y a Cárteles Unidos en actividades de narcotráfico. Estos grupos utilizan puertos como Vancouver para exportar metanfetaminas hacia Australia y Nueva Zelanda, con márgenes de ganancia que elevan un kilo de metanfetamina de 500 dólares en México a 300 mil en destinos oceánicos.
En febrero pasado, el gobierno canadiense incluyó a estos cárteles en su lista de entidades terroristas, alineándose con la designación estadounidense para fortalecer herramientas policiales contra la producción de fentanilo. La medida responde a la desarticulación de once laboratorios de metanfetaminas en dos años, incluido el más sofisticado de la historia canadiense en 2024, ligado directamente a redes mexicanas. Además, un decomiso récord de 835 kilos de cocaína en Toronto, valorados en 83 millones de dólares, se atribuye al Cártel Jalisco Nueva Generación en enero de este año.
Estas operaciones impactan la seguridad pública canadiense mediante la proliferación de opioides que causan crisis de salud, con vínculos a grupos locales como los Hells Angels en Columbia Británica. La colaboración con agencias fronterizas desmanteló envíos de precursores químicos desde China a través de México, intercambiados por productos ilícitos en puertos atlánticos. Autoridades prevén mayor cooperación bilateral con México para interrumpir rutas que convierten a Canadá en nodo logístico de la red global de narcotráfico.
