Elementos de la policía municipal de Tuxtla Gutiérrez desalojaron con violencia el plantón de Madres en Resistencia Chiapas, frente a la Fiscalía General del Estado, al arrebatar lonas con fotos de desaparecidos y empujar a siete defensoras. La vocera Adriana Gómez relató que los agentes las apuntaron con armas y las amenazaron de muerte, en un operativo que buscaba liberar la vía en el Libramiento Norte. El colectivo responsabilizó directamente a David Hernández Pérez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública local, por las acciones que confirmaron, según ellas, la implicación gubernamental en las desapariciones forzadas.
La manifestación inició tras la difusión de imágenes de una víctima de feminicidio, con demandas de reunión al fiscal Jorge Luis Llaven Abarca y avances en investigaciones de más de 2 mil casos en Chiapas. Normalistas de la Escuela Normal Rural Mactumactzá acudieron en apoyo, lo que provocó un cierre total de la vialidad y mayor tensión en el sitio. El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el secretario estatal de Seguridad, Oscar Aparicio Avendaño, negaron cualquier instrucción para el desalojo, mientras la Fiscalía enfatizó su política de cero impunidad.
Al menos 40 colectivos de buscadores, la Sección Séptima del SNT-CNTE y la Maestría en Defensa de Derechos Humanos de la UNACH emitieron pronunciamientos en solidaridad con las madres. Estos aliados exigieron protección inmediata para las defensoras y una investigación exhaustiva sobre las agresiones, que vulneraron el derecho a la protesta pacífica. El plantón persiste con llamados a la ciudadanía para rechazar la represión y respaldar la búsqueda de justicia en Chiapas.
