La ocupación hotelera en Tulum descendió al 49.2 por ciento durante la semana del 27 de septiembre al 3 de octubre de 2025, según datos del Sistema de Información Turística de Quintana Roo, lo que refleja una contracción del 13.4 por ciento respecto a julio. Esta caída, la más baja en una década, se atribuye a precios excesivos en hospedaje y tours que superan el 500 por ciento en algunos casos, junto con cobros abusivos de taxistas y restricciones en accesos a playas del Parque Nacional del Jaguar.
Comerciantes locales publicaron videos en TikTok donde piden disculpas al turismo nacional por discriminación pasada, un fenómeno que impulsó la tendencia en redes sociales y provocó quejas masivas de usuarios mexicanos sobre atención como «turistas de segunda clase». Factores adicionales, como el sargazo persistente desde abril que cubre playas con algas y genera malos olores, junto a reportes de inseguridad y conflictos con operativos policiacos, han disuadido a visitantes extranjeros, principalmente estadounidenses, que ahora optan por destinos más económicos.
Autoridades municipales reportaron cierres prematuros de restaurantes y hoteles en la zona costera, donde la ocupación apenas alcanzó el 30 por ciento, lo que genera desempleo y migración de trabajadores de estados como Zacatecas y Chiapas hacia sus orígenes. La Secretaría de Turismo coordina con la Defensa Nacional para eliminar barreras en entradas playeras y mejorar señalización, mientras prestadores de servicios advierten que el abuso en costos y la falta de infraestructura accesible amenazan la recuperación del sector.

