En Tehuantepec, Oaxaca, la Fundación Salvando Raíces Guendarucha A.C. y el Centro Educativo Creseg de Santo Domingo Tehuantepec inauguraron hoy el proyecto “Raíces que Hablan”, una iniciativa destinada a preservar la lengua zapoteca en medio de un contexto de pérdida cultural. Según explicó Héctor López Sachiñas, presidente de la fundación, el esfuerzo se centra en fomentar el orgullo por las tradiciones locales y asegurar que las generaciones más jóvenes incorporen el zapoteco como parte fundamental de su educación. El programa comienza este martes con clases impartidas por la maestra Micaela Hernández Morán, conocida como Kelly, quien se encargará de enseñar el idioma a partir de las 9:30 de la mañana en las instalaciones del Creseg, coincidiendo con el arranque normal del ciclo escolar.
Este proyecto surge como respuesta a la disminución de hablantes en Tehuantepec y gran parte del Istmo, donde factores como la aculturación y el predominio de ciertas variantes lingüísticas han erosionado el uso cotidiano del zapoteco. Aunque aún persisten comunidades que lo mantienen vivo, con diferencias notables en expresiones según localidades como Ixtaltepec, Juchitán y San Blas Atempa, la propuesta busca revertir esta tendencia mediante la enseñanza desde la infancia. De esta manera, se pretende no solo evitar su extinción, similar a lo ocurrido con otras lenguas indígenas, sino también expandir la difusión a otras instituciones educativas para generar un impacto regional más amplio.
Con un enfoque en la transmisión intergeneracional, “Raíces que Hablan” representa un paso concreto hacia la revitalización cultural en una zona donde el zapoteco define la identidad colectiva. La colaboración entre la fundación y el centro educativo subraya la importancia de acciones comunitarias para contrarrestar la homogeneización lingüística, promoviendo así un aprendizaje inclusivo que integre el idioma originario en el currículo escolar diario.

