Expertos lo atribuyen a los antiguos mixtecos, aunque la erosión natural también moldea su silueta. Esta formación atrae a turistas que buscan tesoros ocultos en la costa oaxaqueña. El Rostro Mixteco se erige sobre un acantilado en la playa El Órgano, dentro del municipio de Santa María Huatulco, y representa un vestigio del reino mixteco de Tututepec que dominó la zona desde el siglo XI. Investigadores proponen que los mixtecos lo tallaron para marcar límites territoriales en la costa, aunque su creación exacta permanece sin descifrar por falta de evidencias arqueológicas concluyentes.
La región, parte de una reserva de la biosfera, conserva ecosistemas que enmarcan esta joya natural con selvas y bahías vírgenes. Turistas acceden al sitio mediante tours en lancha que recorren las nueve bahías de Huatulco, o por un sendero de 14 minutos que atraviesa la selva hasta la playa sin servicios. Visitantes deben portar agua y protector solar para enfrentar el clima tropical, mientras respetan zonas de anidación de tortugas y evitan perturbaciones a la fauna local. Esta formación no solo simboliza el patrimonio mixteco, sino que impulsa la conservación de tradiciones ancestrales en Oaxaca.
