Oaxaca experimentó una disminución del 7.7 por ciento en su actividad industrial durante mayo de 2025, con el sector minero como el más impactado, de acuerdo con el Indicador Mensual del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta caída se reflejó principalmente en la minería, que registró un retroceso del 8.6 por ciento, y en las industrias manufactureras, con una baja del 19.7 por ciento. Sin embargo, no todos los rubros se vieron afectados de igual manera; por el contrario, la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, junto con el suministro de agua y gas natural por ductos al consumidor final, mostraron un incremento del 4.3 por ciento. De igual forma, la industria de la construcción presentó un avance moderado del 3.2 por ciento, lo que ayudó a mitigar el impacto general en el estado.
A pesar de este descenso mensual, el balance comparativo con mayo de 2024 resultó positivo, lo que sugiere una recuperación gradual en el panorama industrial oaxaqueño. Este contraste resalta la volatilidad en el sector, influida por factores como conflictos agrarios que han afectado el transporte de materiales, tal como se ha reportado en casos relacionados con el acceso a recursos pétreos. En un contexto nacional, Oaxaca no fue el único estado con variaciones; entidades como Quintana Roo, Guerrero, Chiapas, San Luis Potosí, Hidalgo, Tabasco y Yucatán lideraron los incrementos mensuales en términos reales. Por su parte, Hidalgo, Baja California Sur, Nuevo León, San Luis Potosí, Ciudad de México y Chiapas destacaron por sus ascensos más pronunciados en la actividad industrial.
Estos datos del INEGI subrayan la necesidad de monitorear de cerca las tendencias sectoriales, ya que las mejoras en áreas como la energía y la construcción podrían impulsar una estabilización futura, mientras que los retrocesos en minería y manufactura demandan atención para evitar repercusiones en el empleo y la economía local.

