Más de 150 activistas, lideresas, representantes de colectivas y autoridades comunales y ejidales de la región Chontal y el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, se reunieron en el foro “Defensa del Territorio y Autonomía frente a Megaproyectos” para rechazar la imposición de proyectos eólicos, mineros y el Corredor Interoceánico. Los participantes denunciaron que estas iniciativas generan despojo, criminalización y violencia en sus comunidades. El evento, realizado en el Centro Pastoral del Istmo, coincidió con el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Las organizaciones exigieron respeto a su autonomía y el cese de concesiones que afectan sus recursos naturales.
Nadir Quiroz, del Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto, señaló que las concesiones de agua para uso industrial, otorgadas por la Comisión Nacional del Agua, privan a las comunidades de este recurso vital, mientras que en la práctica se disfrazan como uso agrícola. Sara Méndez, del Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha A.C., destacó la escasez de agua en Tehuantepec, donde los proyectos industriales agravan la crisis hídrica. Los asistentes alertaron sobre la falta de consultas previas y la militarización que acompaña estos megaproyectos. También se llamó a fortalecer la organización colectiva para enfrentar estas problemáticas.
Juana Ramírez Villegas, de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo, reportó 26 demandas contra defensores por oponerse al Corredor Interoceánico, afectando a comunidades ayuuk, binnizá y zoques. Carlos Beas Torres, de la misma organización, criticó la falta de respeto a los derechos colectivos y la conversión de recursos naturales en mercancías. Ismael Calderón Molina, del Centro de Derechos Humanos Tepeyac, subrayó que la resistencia jurídica y la movilización conjunta son clave para frenar el despojo. Las comunidades convocaron a una red de mujeres para defender el territorio y la cultura indígena.
