Por: Aylin Paredes
La ciudad capital de Guanajuato volvió a vestirse de gala con el regreso del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF) en su 28ª edición, que tuvo su ceremonia inaugural en el emblemático Teatro Juárez. La alfombra roja, flanqueada por vallas, se extendió desde la puerta principal del teatro hasta el atrio del Templo de San Diego, atrayendo a una multitud de paseantes y curiosos que abarrotaron los alrededores del Jardín de la Unión, uno de los puntos más icónicos de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad. Este retorno marca un hito tras años de ausencia en este escenario, consolidando al GIFF como un evento clave para la promoción del cine independiente.
El festival rindió homenaje al cineasta mexicano Carlos Carrera, reconocido por obras como El crimen del Padre Amaro y Ana y Bruno. Durante la ceremonia, Carrera destacó la importancia de espacios como el GIFF para visibilizar el cine mexicano: “Son indispensables para que el cine independiente pueda llegar al público al que se debe”. Por su parte, Sarah Hoch, directora del festival, hizo un llamado a las autoridades para incrementar el apoyo a la producción cinematográfica nacional y a los festivales de cine, subrayando su relevancia cultural. La proyección inaugural de la cinta uruguaya Un futuro brillante, premiada en Tribeca, añadió un toque de prestigio internacional al evento.
El GIFF, conocido por su acceso gratuito y su oferta diversa de cintas mexicanas y extranjeras, recupera su esencia al volver al corazón de Guanajuato. La emoción de los asistentes, muchos de ellos nuevos en el festival, reflejó el impacto de este reencuentro. “Es mi primera vez, estoy emocionado por descubrir lo que pase adentro”, compartió José Andrés, residente local. Con proyecciones en múltiples sedes y una programación que combina competencia y muestras especiales, el GIFF promete revitalizar el interés por el cine en la capital guanajuatense.
