Par: Aylin Paredes
Un trágico derrumbe en la mina El Teniente, el mayor yacimiento subterráneo de cobre del mundo, mantiene en vilo a Chile. El colapso, ocurrido el jueves 31 de julio a las 17:34 horas en el sector Andesita, a 500 metros de profundidad, fue desencadenado por un sismo de magnitud 4,2 en la escala de Richter. Hasta el momento, se reportan dos trabajadores fallecidos, nueve heridos fuera de peligro y cuatro mineros aún atrapados. Este sábado, los equipos de rescate hallaron restos humanos sin identificar en la intersección del Loop central con el socavón norte, según informó Andrés Music, gerente general de la mina ubicada en la región de O’Higgins, a 120 kilómetros al sur de Santiago.
La operación de rescate, liderada por la estatal Codelco, se desarrolla en condiciones de alta complejidad debido a los daños en 700 metros de túneles, 300 de ellos gravemente afectados. Más de 100 brigadistas, incluidos veteranos del rescate de los 33 mineros de la mina San José en 2010, trabajan contrarreloj utilizando equipos teledirigidos y drones para remover escombros y acceder a los mineros, cuya ubicación es conocida gracias a dispositivos de geolocalización, aunque no se ha establecido contacto con ellos. “Estamos en el lugar correcto, la estrategia nos llevó hasta ellos”, afirmó Music, destacando el esfuerzo continuo pese a la tristeza por el reciente hallazgo.
Mientras tanto, la Fiscalía Regional de O’Higgins abrió una investigación para determinar si el sismo fue natural o inducido por las operaciones mineras, en medio de señalamientos de sindicatos sobre posibles negligencias. El presidente Gabriel Boric, quien visitó Rancagua para reunirse con las familias, enfatizó que el rescate es la prioridad, pero prometió esclarecer las causas del accidente. Este incidente, el más grave en El Teniente en más de 30 años, revive memorias de la tragedia de 1990, cuando seis mineros perdieron la vida.

