Por: Aylin Paredes
La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la salida de Iberdrola de México responde a una decisión estratégica de la empresa española, que optó por concentrar sus inversiones en Europa tras ganar un concurso internacional. En un mensaje a medios, descartó que la operación esté vinculada a problemas con el gobierno mexicano y subrayó que se trata de una transacción legal entre privados.
La mandataria detalló que Iberdrola vendió sus activos a Cox ABG, una compañía con capital mayoritariamente español y presencia en México, reconocida en el sector energético. Sheinbaum destacó que la operación cumple con los procedimientos jurídicos, incluyendo el pago de impuestos correspondientes. Además, resaltó la reputación de Cox ABG y su compromiso con el desarrollo de proyectos en el país, no solo en energía, sino también en sectores como el agua, respetando el marco legal mexicano.
Por otra parte, la presidenta reveló haber sostenido conversaciones con directivos de ambas empresas. Según sus declaraciones, los representantes de Cox ABG manifestaron su interés en fortalecer su inversión en México, mientras que Iberdrola reafirmó que su salida obedece únicamente a una reorientación de recursos hacia otros mercados. Este movimiento, aseguró Sheinbaum, no refleja inestabilidad en el sector energético nacional.
Con esta transacción, Cox ABG se posiciona como un actor relevante en el mercado energético mexicano, mientras Iberdrola redirige sus esfuerzos a proyectos internacionales. La operación, que aún debe completar los trámites legales, marca un nuevo capítulo en la dinámica del sector privado en México.
