Por: Aylin Paredes
El colectivo Madres Buscadoras de Sonora descubrió seis cuerpos en fosas clandestinas ubicadas al norte de Hermosillo, en un predio desértico cerca del kilómetro 13 de la carretera Hermosillo-Bahía de Kino. La búsqueda, liderada por Cecilia Flores el pasado 2 de mayo, también permitió recuperar credenciales del INE, celulares, carteras, llaves, ropa y una libreta con nombres y números, algunos de los cuales coinciden con fichas de personas desaparecidas en 2024. El hallazgo reafirma el compromiso de estas mujeres por encontrar a sus seres queridos en un estado donde, según la Comisión Nacional de Búsqueda, hay 5,082 personas no localizadas.
Durante la jornada, las buscadoras enfrentaron obstáculos cuando las autoridades que las acompañaban intentaron retirarse, argumentando que el terreno era propiedad privada. A pesar de ello, el colectivo continuó su labor, y la Fiscalía General de Justicia de Sonora confirmó que ya analiza los restos humanos y los indicios recolectados para determinar el número exacto de víctimas e identificarlas. Las Madres Buscadoras hicieron un llamado urgente a los familiares de personas desaparecidas para que se acerquen a las autoridades y realicen pruebas genéticas que faciliten la identificación.
Este descubrimiento pone en evidencia la persistencia de la crisis de desapariciones en México y el rol crucial de los colectivos de búsqueda, que, ante la insuficiencia de recursos oficiales, recorren el país en busca de respuestas. Las autoridades locales, apoyadas por la Policía Estatal, la Guardia Nacional y peritos forenses, resguardan ahora el sitio para continuar con las investigaciones, mientras el colectivo planea retomar las labores en la zona.

