Por: Félix Villalobos
La exdiputada Adriana Altamirano rechazó cualquier responsabilidad en el atentado que sufrió el presidente estatal de Nueva Alianza, Bersahín López, quien la señaló públicamente como presunta implicada. Altamirano aseguró que las acusaciones forman parte de una revancha política luego de que ella lo denunciara por violencia política de género.
La exlegisladora sostuvo que no tiene relación alguna con el ataque y calificó los señalamientos como un intento de intimidación para que desista de la denuncia que interpuso en enero. En dicha demanda, Bersahín López fue sancionado con seis años y seis meses de inhabilitación por violencia política, resolución que, según Altamirano, fue ratificada por la Sala Superior del Tribunal Electoral.
Altamirano, quien confirmó su salida de Nueva Alianza, evitó precisar si se sumará a Morena, aunque subrayó que continuará trabajando en un proyecto político personal. También negó tener alguna carpeta de investigación en su contra y desestimó las versiones que vinculan a una funcionaria del gobierno estatal con el atentado.
“Yo soy una mujer muy prudente y propia. No tengo nada que ver. Lo demostré en los tribunales, donde quedó firme la sentencia por violencia política”, declaró. Añadió que, a su juicio, las acusaciones buscan desviar la atención de la sanción impuesta contra el dirigente aliancista.
Por último, la exdiputada reiteró que no ocupa ningún cargo público y agradeció el interés, sin dar más declaraciones.
