Tras tres años de intensas negociaciones, los países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobaron un acuerdo histórico para fortalecer la respuesta global ante futuras pandemias. El pacto, alcanzado en Ginebra el pasado miércoles a las 02:00 horas (tiempo local), será presentado en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2025. Este paso busca garantizar un mundo más preparado frente a crisis sanitarias, en un contexto marcado por el impacto del Covid-19 y el surgimiento de enfermedades como la influenza aviar, el sarampión y el ébola.
El acuerdo, descrito por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, como un hito generacional, refleja la capacidad de las naciones para colaborar pese a las divisiones globales. “Las naciones han demostrado que el multilateralismo está vivo y que pueden unirse para responder a amenazas comunes”, afirmó Tedros. Uno de los puntos más debatidos fue el artículo 11, relacionado con la transferencia de tecnología para producir insumos médicos en países en desarrollo, un tema sensible tras las desigualdades en el acceso a vacunas durante la pandemia de Covid-19.
Finalmente, se consensuó que la transferencia tecnológica será “de mutuo acuerdo”, un compromiso que busca equilibrar las demandas de países en desarrollo con las posturas de naciones con fuerte industria farmacéutica, que defendían un enfoque voluntario. Este acuerdo representa un avance hacia una cooperación más equitativa y una mejor preparación ante emergencias sanitarias globales, aprendiendo de las lecciones dejadas por crisis recientes.
