Reino Unido anunció la prohibición del acceso a plataformas como TikTok, YouTube y Snapchat para los menores de 16 años, con el fin de protegerlos contra contenidos dañinos, el ciberacoso y la adicción provocada por algoritmos. El primer ministro Keir Starmer presentó la iniciativa como una de las más ambiciosas del mundo, que entrará en vigor en primavera de 2027 y obligará a las empresas tecnológicas a implementar verificaciones de edad rigurosas, tales como reconocimiento facial o documentos de identidad. La medida excluye servicios de mensajería privada como WhatsApp y se inspira en el modelo australiano, donde ya se aplican sanciones millonarias por incumplimiento.
Con esta decisión, el país se suma al creciente movimiento internacional de restricciones etarias en redes sociales. Australia impuso en diciembre una veda total que ya cerró millones de cuentas infantiles, mientras que Malasia, Canadá y Francia avanzan en normativas similares con énfasis en verificación de edad y eliminación de funciones adictivas. En el Reino Unido, la consulta pública reveló amplio respaldo parental, aunque persisten críticas sobre posibles impactos en privacidad y efectividad real de los controles. Las plataformas enfrentarán multas elevadas si no bloquean el registro de usuarios menores.
La legislación prioriza la salud mental y el tiempo de juego de los jóvenes frente al exceso de pantallas. Autoridades británicas destacaron que las redes fomentan interacciones riesgosas, como transmisiones en vivo y chats con extraños, por lo que impondrán límites adicionales en funciones específicas. El anuncio se produce tras meses de debate público y posiciona al Reino Unido a la vanguardia en regulación digital infantil, sin afectar versiones educativas o restringidas de algunas aplicaciones.

