Un grupo de especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) logró describir con mayor precisión cómo es la estructura interna del volcán Popocatépetl, uno de los más activos del país, mediante el uso de inteligencia artificial aplicada al análisis de datos sísmicos.
El estudio se basó en el procesamiento de miles de registros de actividad sísmica captados durante varios años, los cuales fueron analizados con algoritmos capaces de identificar y clasificar distintos tipos de señales generadas al interior del volcán. Esta metodología permitió elaborar una tomografía, similar a una radiografía tridimensional, que muestra cómo se distribuyen las rocas y los espacios por donde se desplaza el magma.
Entre los principales hallazgos destaca la identificación de dos cámaras magmáticas ubicadas a profundidades de hasta 10 kilómetros, formadas en su mayoría por material cristalizado mezclado con magma. Esta configuración ayuda a explicar la actividad constante del Popocatépetl y la manera en que libera energía de forma recurrente.
Aunque aún no se logra observar con claridad una tercera cámara más profunda, los investigadores señalan que este avance representa un paso importante para comprender mejor el funcionamiento interno del volcán. La información obtenida podría fortalecer las labores de monitoreo y contribuir a una evaluación más precisa de los riesgos asociados a su actividad.
El uso de inteligencia artificial permitió reducir significativamente los tiempos de análisis y alcanzar un nivel de detalle que antes no era posible con métodos tradicionales, abriendo nuevas posibilidades para el estudio de volcanes activos en México y otras regiones del mundo.
