En un paso hacia la innovación en la construcción comercial, Starbucks inauguró este viernes su primera cafetería impresa en 3D en Estados Unidos, ubicada en Brownsville, Texas, una ciudad fronteriza con aproximadamente 190 mil habitantes. La tienda, diseñada exclusivamente para autoservicio, fue erigida mediante un brazo robótico que apiló capas de concreto, creando un edificio compacto con paredes estriadas que distinguen su proceso constructivo. Este proyecto posiciona a Starbucks como uno de los pocos minoristas en el país que exploran esta tecnología, hasta ahora más común en la construcción residencial para abordar la crisis de vivienda asequible.
La cafetería, situada en una vía concurrida de Brownsville, no solo destaca por su método de construcción, sino también por su integración en un mercado donde la cadena ya opera otras cuatro sucursales. Aunque Starbucks no ha detallado si planea replicar este modelo en otras ciudades ni los motivos específicos para elegir esta localidad, expertos en construcción celebran la iniciativa. James Rose, director del Instituto de Estructuras Inteligentes de la Universidad de Tennessee, señaló que este tipo de experimentos son cruciales para definir los usos óptimos de la impresión 3D, una tecnología que, según Andrew McCoy, subdirector de la Escuela de Construcción Myers-Lawson de Virginia Tech, podría agilizar procesos y mitigar la escasez de mano de obra, aunque aún es más costosa que los métodos tradicionales.
Por su parte, la comunidad local ha observado con interés el desarrollo del proyecto. Faviola Maldonado, expropietaria de una joyería vecina, destacó la singularidad de la construcción, calificándola como “tecnología de punta”. Mientras la industria evalúa el potencial de esta innovación, la nueva tienda de Starbucks en Brownsville se presenta como un ejemplo tangible de cómo la impresión 3D puede transformar el panorama de la construcción comercial, abriendo la puerta a futuras aplicaciones en el sector.
