La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que no se cobrará el impuesto contemplado en la Ley de Ingresos para los videojuegos, pese a que ella solicitó su eliminación inicial y finalmente permaneció en la norma. La mandataria argumentó que resulta muy difícil distinguir entre un videojuego con contenido violento y otro que no lo tiene, lo que complica determinar quién establecería tales criterios. Por ello, el gobierno tomó la decisión de no aplicar el gravamen.
En su lugar, las autoridades impulsarán campañas dirigidas a jóvenes y adolescentes para advertir sobre los riesgos de estos entretenimientos. Sheinbaum destacó que muchos videojuegos en línea generan adicción, implican gastos económicos y promueven conductas violentas. Así, la estrategia se enfocará en la construcción de la paz y la prevención de adicciones.
Esta medida sustituye el enfoque fiscal por uno preventivo, ya que el impuesto presentaba numerosas complicaciones técnicas y legales. La presidenta enfatizó que la prioridad radica en orientar a la población infantil y juvenil hacia hábitos saludables. De esta forma, el gobierno prioriza la concientización sobre la imposición tributaria.

