Oaxaca alberga en su costa este destino turístico reconocido por su ambiente bohemio e hippie, donde el uso de ropa resulta opcional. La localidad combina arenas doradas, oleaje intenso ideal para el surf y una atmósfera de relajación y conexión con la naturaleza que atrae a visitantes en busca de tranquilidad y minimalismo.
Zipolite se distingue por sus calles coloridas, hostales sencillos y la avenida Roca Blanca, eje de la vida nocturna con oferta gastronómica que incluye tlayudas oaxaqueñas y platillos de mar. Los turistas encuentran allí opciones de hospedaje alejadas del turismo comercial masivo, junto a actividades como buceo, esnórquel, yoga frente al mar, terapias, masajes y temazcal. Sitios cercanos como Playa Amor complementan la experiencia con puestas de sol y formaciones rocosas.
La playa principal y sus alrededores preservan un entorno natural con palmeras, estructuras de bambú y diversidad de fauna y flora, lo que refuerza su posición como refugio de paz en el estado.
