Durante su gira de trabajo por el estado de Oaxaca, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo constató que la construcción de la planta coquizadora en la refinería de Salina Cruz alcanzó un avance del 76%. Este proyecto estratégico, difundido a través de las plataformas oficiales de la Presidencia, tiene como objetivo central incrementar la soberanía energética mediante la producción adicional de 80 mil barriles diarios de gasolinas y diésel. La mandataria enfatizó que esta nueva infraestructura permitirá transformar los residuos en combustibles de mayor valor comercial, sustituyendo paulatinamente la generación de combustóleo por alternativas menos contaminantes y con menor contenido de azufre, integrando además subproductos como el coque para fortalecer la industria de fertilizantes nacional.
En estrecha relación con el fortalecimiento de la identidad regional, la jornada incluyó un encuentro significativo en Santo Domingo Tehuantepec, donde Sheinbaum Pardo entregó reconocimientos a mujeres encargadas de traducir la cartilla de derechos de las mujeres a diversas lenguas indígenas. La titular del Ejecutivo subrayó la complejidad de este proceso colectivo, el cual no se limitó a una transcripción literal, sino a una adaptación de conceptos fundamentales a las cosmovisiones originarias. En su mensaje, destacó el papel histórico de las mujeres como principales guardianas de la lengua materna y propuso ampliar estos materiales educativos a 69 variantes lingüísticas, adaptándolos incluso para las infancias bajo un enfoque de respeto a la pluralidad cultural.
Finalmente, el evento contó con el testimonio de Yolanda Odilia Aquino Osorio, traductora del pueblo Ikoots, quien señaló que este esfuerzo de traducción materializa los mandatos del artículo segundo constitucional sobre los derechos colectivos de los pueblos originarios. La jornada reafirmó una visión de desarrollo que combina la modernización de la infraestructura energética en el Istmo con una agenda de justicia social y reconocimiento lingüístico. Con estas acciones, el Gobierno Federal busca consolidar una política que sea técnicamente eficiente en la refinación de energéticos, pero que al mismo tiempo resulte sensible a la diversidad cultural y a la dignidad de las comunidades que integran el territorio oaxaqueño.
