Por Óscar García
Luego del sismo registrado la mañana de este 21 de abril en territorio oaxaqueño, autoridades estatales informaron que hasta el momento no se reportan daños materiales ni personas lesionadas, tras la activación de los protocolos de emergencia en las distintas regiones del estado.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, dio a conocer en la conferencia mañanera que el movimiento telúrico fue percibido en diversas zonas, sin embargo, precisó que los primeros reportes emitidos por las dependencias correspondientes descartan afectaciones mayores derivadas de este evento.
De acuerdo con el informe preliminar, el sismo tuvo una magnitud de 5.2 y se localizó a 57 kilómetros al sureste de Tlacolula, Oaxaca, con una profundidad de 10 kilómetros. El evento ocurrió a las 08:52 horas, lo que generó alerta entre la población, principalmente en la región de los Valles Centrales.
Tras el movimiento, elementos de Protección Civil estatal y municipal activaron recorridos de supervisión en infraestructura pública, hospitales, escuelas y edificios gubernamentales, con la finalidad de verificar posibles daños estructurales y garantizar la seguridad de la ciudadanía.
El mandatario estatal señaló que estas acciones forman parte de los protocolos preventivos que se implementan de manera inmediata ante cualquier fenómeno sísmico, a fin de brindar certeza a la población y atender de forma oportuna cualquier eventualidad que pudiera presentarse.
Asimismo, indicó que las labores de revisión se mantienen en las ocho regiones del estado, donde brigadas especializadas realizan inspecciones en puntos estratégicos, especialmente en zonas consideradas de mayor vulnerabilidad.
Las autoridades también hicieron un llamado a la población para mantener la calma y atender únicamente la información oficial emitida por los canales institucionales, evitando la difusión de rumores o noticias falsas que puedan generar confusión o alarma innecesaria.
Finalmente, el gobierno del estado reiteró que continuará el monitoreo permanente de la actividad sísmica en la entidad, así como la vigilancia en infraestructura clave, con el objetivo de salvaguardar la integridad de las y los oaxaqueños ante cualquier contingencia.
