La apariencia física se posiciona como el principal factor de discriminación en Oaxaca, según datos recientes de la Encuesta sobre Discriminación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). En la población mayor de 18 años, este motivo supera el 60 por ciento de las respuestas, aunque se sitúa por debajo de la media nacional, que rebasa el 70 por ciento. Los encuestados identificaron como segundos y terceros motivos las creencias religiosas y el género, seguidos por la edad, el lugar de residencia, la forma de hablar, el nivel socioeconómico y la orientación sexual. Estos hallazgos resaltan patrones persistentes de exclusión social en el estado, donde la percepción externa influye de manera significativa en las interacciones cotidianas.
Sin embargo, este panorama cobra relevancia con un caso reciente de acoso escolar y discriminación contra un estudiante de talla baja en el CBTIS 25 de Salina Cruz. Las autoridades han respondido con acciones concretas para abordar la situación. La Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos (CADH), en conjunto con el Consejo para los Derechos de las Personas con Discapacidad del Estado de Oaxaca, solicitó a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) el inicio de una investigación de oficio. Enfatizaron la necesidad de incorporar una perspectiva de discapacidad y diligencia adecuada, además de evaluar posibles omisiones por parte del personal docente y directivo, e implementar medidas de protección para el alumno y su familia.
Por su parte, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Oaxaca aplicó de inmediato protocolos de protección urgentes, enfocados en resguardar la integridad física, emocional y psicológica del estudiante, y en prevenir cualquier revictimización. Además, se extendió un llamado a los medios de comunicación para que eviten la difusión de imágenes o videos relacionados con el incidente, con el objetivo de proteger los derechos del menor involucrado. Estas intervenciones subrayan la urgencia de políticas inclusivas para combatir la discriminación, alineadas con los datos del INEGI que exponen vulnerabilidades estructurales en la sociedad oaxaqueña.
