Las calles del centro histórico de Oaxaca presentan un panorama de serenidad este jueves, con un flujo vehicular reducido y peatones escasos en comparación con los días previos a la Nochebuena. Comercios locales operan a media capacidad, muchos con horarios limitados o cierres tempranos, mientras que mercados artesanales como el Mercado de Artesanías muestran una afluencia moderada de visitantes, enfocados más en compras residuales que en el bullicio habitual de la temporada. Esta dinámica refleja el habitual descenso de actividad tras las festividades decembrinas, donde la ciudad pasa de la efervescencia de eventos culturales y mercados pop-up navideños a un periodo de recuperación pausada, según observaciones de guías turísticos y reportes locales.
Sin embargo, este año el contraste parece acentuado por factores económicos que han influido en el espíritu festivo general en México. Reportes de diversas ciudades, incluyendo Oaxaca, indican que avenidas principales y centros comerciales han registrado menor afluencia durante diciembre, con quejas de comerciantes sobre ventas por debajo de lo esperado en comparación con temporadas anteriores. Fuentes como publicaciones especializadas en viajes destacan que, aunque eventos actualizados para Navidad 2025 incluyeron decoraciones estilizadas y mercados temporales que atrajeron turistas, el día posterior a la celebración familiar del 25 de diciembre tiende a ser de introspección y bajo movimiento, con calles vacías y un ambiente silencioso que contrasta con el caos del 24. Esta tendencia no es exclusiva de Oaxaca, ya que posteos en redes sociales de residentes en otras entidades describen escenarios similares de calma urbana, sin el habitual olor a asados o música en las vías públicas.
A pesar de ello, la ciudad mantiene su atractivo como destino cultural, con pronósticos de un repunte hacia las vísperas de Año Nuevo, cuando se esperan más visitantes para tradiciones locales. Expertos en turismo señalan que esta pausa post-navideña permite a la población local recargar energías tras un mes intenso, marcado por tradiciones como las posadas y mercados artesanales que, aunque agresivos en su oferta, contribuyen a la economía regional. En resumen, Oaxaca transita hacia el fin de año con un ritmo mesurado, priorizando la recuperación sobre la agitación, en línea con patrones históricos pero influenciados por el contexto actual de moderación en el consumo.
