El pastor evangélico Mariano Velásquez Martínez permanece retenido desde hace más de 48 horas en la agencia de Santiago Malacatepec, municipio de San Juan Mazatlán Mixe, Oaxaca. Autoridades municipales lo detuvieron el 15 de enero de 2026 después de que rechazó participar en una ceremonia católica en honor al santo patrono Santiago Apóstol, la cual incluía rezar, encender velas y arrodillarse. La exigencia surgió porque la comunidad le había asignado el cargo de mayordomo el año anterior, responsabilidad que aceptó únicamente para cubrir los gastos de la fiesta sin involucrarse en prácticas religiosas distintas a su fe evangélica.
El abogado Porfirio Flores Zúñiga, defensor de la libertad religiosa, denunció que el pastor se encuentra incomunicado. La asamblea comunitaria decidió su expulsión del lugar y el derribo del templo evangélico que dirige desde 2015, donde atiende a unas 25 personas. La esposa del detenido expresó temor por posibles represalias contra su familia. Este hecho se suma a antecedentes de intolerancia religiosa en comunidades indígenas de la región mixe, donde los usos y costumbres suelen imponer obligaciones católicas, lo que ha provocado desplazamientos forzados en episodios anteriores.
La retención vulnera el derecho a la libertad de culto reconocido en la legislación mexicana. Aunque autoridades estatales conocen del caso, hasta el momento no se reportan intervenciones concretas. El incidente refleja tensiones persistentes en zonas mixes, similares a los registrados en 2022 y 2024, que terminaron con el exilio de familias evangélicas por rechazar participar en celebraciones católicas.
