En el corazón de la ciudad de Oaxaca, muy cerca del barrio de Carmen Alto, una casa común se ha convertido en una ventana al pasado. Su fachada, ahora cubierta por un mural del artista oaxaqueño Cheni Velazco Santibañez, rinde homenaje a las raíces y a la memoria colectiva del pueblo oaxaqueño, rescatando los oficios tradicionales que dieron forma a la vida cotidiana en la antigua Antequera.
La obra, pintada con trazos firmes y colores vibrantes, representa una galería de personajes entrañables que durante generaciones recorrieron las calles de la ciudad. En ella aparece el panadero con su bicicleta y canasta de pan, la vendedora de elotes, la vendedora de cacahuates, el afilador de cuchillos, el globero, el organillero, el barrendero, la vendedora de flores, la canastera y hasta un hombre que vende pajaritos, figura casi extinta que formó parte del paisaje urbano de antaño.
Cheni Velazco eligió representar a cada uno de estos personajes como calaveras y esqueletos, una decisión artística que conecta la tradición de Día de Muertos con la memoria viva de quienes ejercieron estos oficios con dignidad y esfuerzo. Así, el mural no solo es una pieza decorativa, sino un retrato simbólico de la vida y la muerte, de lo efímero y lo eterno, de lo que desaparece físicamente pero permanece en el recuerdo colectivo.
Ubicado en una esquina discreta, el mural se ha vuelto punto de atracción para vecinos, turistas y curiosos que se detienen a contemplar los detalles y a reconocer en ellos parte de su historia. Muchos de los visitantes aseguran que al mirarlo sienten una mezcla de nostalgia y orgullo, pues cada figura parece contar una historia distinta, la historia de un oficio, una familia, una época.
Con esta intervención, Velazco Santibañez no solo embellece el entorno urbano, sino que invita a reflexionar sobre la importancia de preservar la identidad cultural frente al paso del tiempo y la modernidad. Su obra se erige como un recordatorio de que Oaxaca sigue viva en sus tradiciones, en sus calles y en la memoria de quienes la habitan.


