Por: Luz Palacios
El Estadio del Instituto Tecnológico de Oaxaca se convirtió este lunes en el corazón palpitante de una celebración distinta: la Guelaguetza Magisterial y Popular 2025, una expresión viva de identidad, lucha y orgullo comunitario, organizada por la Sección XXII del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO).
Lejos del espectáculo oficial y del turismo masivo, esta jornada reunió a delegaciones de las ocho regiones del estado, que compartieron sus danzas, músicas, trajes típicos y voces en un ambiente de hermandad y conciencia social. Desde la Sierra Norte hasta el Istmo de Tehuantepec, desde la Costa hasta la Mixteca, pasando por la Cañada, la Cuenca del Papaloapan, los Valles Centrales y la Sierra Sur, cada grupo mostró con orgullo la riqueza cultural de sus comunidades y la dignidad de sus luchas.
Entre los momentos más emotivos, destacó la participación de alumnos con discapacidad del CAM 46 de Pueblo Nuevo, quienes bailaron con alegría y fuerza «El Torito Serrano» de San Pablo Macuiltianguis, demostrando que esta Guelaguetza es también una celebración inclusiva y diversa.
Nacida en el contexto de la rebelión social de 2006, esta Guelaguetza alternativa no busca entretener, sino recordar y reivindicar. Aquí no se baila por folclor, sino por justicia. Es un espacio para defender la tierra, las lenguas originarias, la educación pública construida desde abajo, y la memoria colectiva de los pueblos que resisten.
El magisterio dejó en claro que esta Guelaguetza «no es turística, es combativa». Por eso, la celebración continuará en Asunción Nochixtlán —símbolo doloroso y emblemático de la lucha social en Oaxaca— los días domingo 27 y lunes 28 de julio, donde se realizará la Octava, con la misma fuerza, mística y compromiso de siempre.

