Oaxaca se ubica entre las entidades con mayor incidencia de maternidad temprana en México, particularmente en niñas y adolescentes. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2024 se contabilizaron 4 mil 142 nacimientos de madres de entre 10 y 17 años, lo que representa una tasa de 12.8 nacimientos por cada mil mujeres en ese rango de edad.
Estos datos colocan a la entidad en el segundo lugar a nivel nacional, solo por debajo de Chiapas, posición que se ha mantenido de manera constante durante 2023 y 2024. Del total de nacimientos reportados, 327 correspondieron a niñas de entre 10 y 14 años, mientras que el resto se concentró en adolescentes de 15 a 17 años.
Diversos análisis han señalado que la maternidad a edades tempranas se relaciona con factores estructurales, como condiciones de pobreza, la limitada cobertura de educación sexual integral y la persistencia de prácticas socioculturales que normalizan los embarazos en edades tempranas. Estas condiciones afectan de forma desproporcionada a niñas y adolescentes hablantes de lenguas indígenas, donde las tasas de fecundidad en el grupo de 15 a 19 años pueden duplicar el promedio estatal.
Otro elemento identificado es la existencia de embarazos infantiles vinculados a contextos de violencia sexual, particularmente en menores de 14 años, situación que ha sido documentada por colectivos y organizaciones defensoras de derechos humanos. Casos recientes ocurridos en el sureste del país han vuelto a colocar el tema en la agenda pública, al evidenciar la vulnerabilidad de niñas y adolescentes.
Ante este panorama, en Oaxaca se desarrollan acciones alineadas con la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), a través del Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA), orientadas a fortalecer la educación sexual integral, ampliar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, y promover intervenciones comunitarias para reducir la maternidad temprana.

