La mañana de este martes 6 de enero, niñas y niños de la colonia Esmeralda, en el municipio de San Pablo Huitzo, despertaron con una gran sorpresa: los Reyes Magos, montados a caballo, recorrían las calles de su colonia para entregar obsequios.
No llegaron en camellos ni vinieron de Oriente, pero sí desde Huitzo. Tres jóvenes llenaron sus morrales de ilusiones y se echaron al camino para repartir sonrisas, manteniendo viva una de las tradiciones más esperadas por la niñez.
Incrédulos ante lo que veían, los menores salieron de sus domicilios para recibir un presente de manos de los Reyes Magos, en un ambiente marcado por la emoción, la alegría y la convivencia comunitaria.
Madres y padres de familia reconocieron el gesto solidario de los jóvenes, destacando que este tipo de acciones fortalecen el tejido social y generan momentos inolvidables para las niñas y niños de la comunidad.
Con iniciativas sencillas pero llenas de significado, los Reyes Magos de San Pablo Huitzo demostraron que la magia de esta fecha puede nacer desde la propia comunidad y llegar, a caballo, hasta cada hogar.

