Por Óscar García
Entre aromas de agave cocido y relatos que brotan desde el corazón del campo, seis maestras mezcaleras abrirán un espacio de diálogo y reflexión los próximos 14 y 15 de marzo, en un encuentro que se llevará a cabo de 11:00 a 21:00 horas en el municipio de Ánimas Trujano, en los Valles Centrales de Oaxaca.
Bajo el nombre “Mujeres de Maguey y Fuego”, la jornada reunirá a productoras de distintas regiones del estado, quienes compartirán sus saberes, experiencias y los retos que enfrentan en la elaboración artesanal del mezcal, una actividad que forma parte de la identidad cultural y económica de numerosas comunidades oaxaqueñas.
El programa contempla pláticas abiertas al público, la participación de promotoras culturales y actividades de sensibilización para visibilizar la realidad de quienes trabajan en torno a esta bebida ancestral. No solo se abordará el proceso productivo, sino también el contexto social que rodea a las comunidades mezcaleras.
Durante el encuentro se pondrán sobre la mesa problemáticas como la crisis económica, la falta de medicamentos, las carencias en barrios y localidades, así como la distancia que, en muchos casos, separa a las familias de los centros de producción. Se trata de situaciones que impactan directamente en quienes viven y trabajan alrededor del mezcal en diversos municipios de Oaxaca.
Las maestras mezcaleras coincidieron en que su labor es integral. “Trabajamos al cien por ciento en la fabricación del mezcal: cosechamos, producimos y comercializamos”, expresaron, al destacar que participan en todas las etapas del proceso, desde el corte del agave hasta la venta final.
La maestra Ignacia relató que sus jornadas comienzan a las nueve de la mañana y pueden extenderse hasta las diez de la noche en el palenque. Se trata de un trabajo demandante que exige resistencia física y compromiso constante.
Por su parte, la maestra Rosa explicó que interviene en casi todas las fases de producción; únicamente las labores más pesadas son realizadas por su esposo. Proveniente de una familia de mezcaleros, señaló que tanto sus padres como la familia de su pareja han estado históricamente ligados a esta tradición, lo que le permitió aprender cada etapa del proceso. Solo se apartó temporalmente del trabajo durante algunos meses, tras el nacimiento de sus hijos.
El encuentro busca no solo celebrar el conocimiento ancestral transmitido de generación en generación, sino también generar conciencia sobre la realidad social que enfrenta el sector, reconociendo la fuerza, liderazgo y resistencia de las mujeres que sostienen viva la tradición del mezcal en Oaxaca.

