Delegados del Sindicato de Trabajadores de los Poderes del Estado e Instituciones Descentralizadas de Carácter Estatal de Oaxaca (STPEIDCEO) irrumpieron en protestas este lunes 10 de noviembre de 2025, irritados por el cambio repentino en la hora de una asamblea clave sobre el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y monederos electrónicos. Convocada inicialmente para las 5 de la tarde del domingo, la sesión se movió a las 9 de la mañana, lo que desató reclamos de falta de consideración hacia la base trabajadora, directamente afectada en sus quincenales. Elizabeth Sumano, delegada de la Secretaría de Administración, criticó abiertamente los monederos: «Necesitamos flujo en efectivo para el mercado, las tortillas, el camión; no todos vamos a supermercados», enfatizó, aludiendo a cómo estos sistemas restringen la economía cotidiana y familiar.
Además, el descontento se extendió a la escasa transparencia en los descuentos fiscales, con trabajadores llegando por iniciativa propia para defender «el sagrado salario» que sustenta hogares. Afuera de las oficinas del Poder Ejecutivo, la bronca escaló: un grupo exigía reabrir la discusión, bloqueando el paso de la secretaria general, entre gritos de «vendida» y vivas a la base trabajadora y al «15 de febrero» –referencia histórica al movimiento sindical oaxaqueño. Estas divisiones internas resaltan la urgencia de que la dirigencia, según los inconformes, respalde sin imposiciones a los agremiados, priorizando información clara y real.
Pese al revuelo, la sesión avanzó y la lideresa anunció un avance: tras diálogos con el Gobierno estatal, el ISR para 2025 se cobrará en los mismos términos del año anterior, sin variaciones, gracias a mesas de trabajo «serias y responsables». La asamblea cerró a las 10 de la mañana con llamados a la unidad, pero las consignas persistieron, evidenciando grietas en un sindicato vital para miles de familias. El STPEIDCEO, con su rol en pliegos como el entregado en marzo, sigue navegando tensiones entre base y cúpula en busca de estabilidad laboral.

