A pesar de los esfuerzos institucionales por fomentar el uso responsable de las líneas de auxilio, el Centro de Control, Comando, Comunicación, Coordinación e Inteligencia (C5i) de Oaxaca reportó que el 90 por ciento de las llamadas recibidas a través del número 911 resultaron improcedentes o bromas. Esta situación mantuvo una saturación constante en el servicio, lo cual representó un riesgo crítico para la atención oportuna de emergencias reales. Las autoridades estatales señalaron que estas conductas se extendieron incluso a los botones de pánico instalados en los denominados «Senderos Seguros», donde ciudadanos hicieron uso indebido de los dispositivos de seguridad.
En contraste con el mal uso de las líneas telefónicas, la infraestructura tecnológica del estado registró un avance significativo tras cumplirse cuatro meses de la inauguración del C5i. Durante el periodo de cobertura, se confirmó la operatividad de más de mil 300 cámaras de seguridad en puntos estratégicos, resultado de la suma de 700 nuevos equipos a los 629 que anteriormente gestionaba el C4. Este despliegue formó parte de un proyecto estatal cuya meta es alcanzar las 2 mil unidades de vigilancia durante el transcurso del 2026, fortaleciendo así el monitoreo en las ocho regiones de la entidad.
Por otro lado, la robustez del sistema de videovigilancia en la Zona Metropolitana de Oaxaca arrojó resultados favorables en el combate a la delincuencia de alto impacto. Datos proporcionados por la Fiscalía General del Estado (FGEO) revelaron que los robos a instituciones bancarias y a cuentahabientes disminuyeron un 80 por ciento en comparación con las cifras registradas en julio de 2022. La efectividad del monitoreo no solo permitió la reducción de asaltos a comercios y transeúntes, sino que facilitó labores de inteligencia que derivaron en el desmantelamiento de al menos tres células delictivas que operaban en la capital y municipios conurbados.

