Trabajadores del Centro de Salud Urbano Número 1, ubicado en la calle Mina esquina Díaz Ordaz en la capital oaxaqueña, suspendieron actividades este lunes para exigir la reinstalación de una compañera que denunció acoso sexual y despido injusto. Integrantes del Sindicato Mexicano de Salud (SIMESA) señalaron que, a pesar de resoluciones favorables del tribunal y otras instancias, la trabajadora no regresa a su puesto tras más de un año del incidente. La doctora Gabriela Santisteban Juárez, médico general y militante del sindicato, informó que el agresor ya abandonó el centro, pero persisten obstáculos internos para la incorporación de la afectada.
El director del centro, el doctor Ángel Quintero, atribuyó la negativa a la oposición de un grupo de trabajadores, aunque sin detallar motivos específicos. Las autoridades de Salud y Bienestar han intervenido en el caso, y los manifestantes confían en resolverlo de manera administrativa durante la mesa de diálogo programada para las dos de la tarde. Mientras tanto, la unidad permanece sin prestar servicios, lo que genera afectaciones a la población que acude diariamente por atención médica.
El sindicato mantiene que la reinstalación inmediata es el único pendiente para normalizar las operaciones. SIMESA Oaxaca ha protagonizado diversas acciones similares en los últimos meses por temas de violencia laboral y condiciones de trabajo en el sector salud estatal.

