Por Óscar García
El Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) condenó enérgicamente el ataque armado perpetrado contra tres de sus integrantes en la comunidad de Tierra Blanca Copala, hecho que dejó como saldo la muerte de Alfredo Ramírez Díaz, agente municipal de la localidad, así como dos personas gravemente heridas que permanecen hospitalizadas.
Durante una conferencia de prensa, el dirigente de la organización denunció que estos hechos representan una grave agresión contra la dignidad, la paz y el futuro del pueblo triqui, el cual, dijo, enfrenta un clima constante de violencia que lejos de disminuir, continúa agravándose.
“El hartazgo en nuestras comunidades es profundo. La violencia no cesa y la impunidad prevalece. Responsabilizamos a los tres órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal, por no actuar con firmeza para detener esta situación”, expresó.
A través de un pronunciamiento, el MULT calificó el atentado como cobarde y reiteró que no permitirá que el miedo se imponga sobre la organización comunitaria ni sobre la lucha histórica de los pueblos originarios.
Asimismo, la organización exigió la detención inmediata de los autores materiales e intelectuales del ataque, así como el cese de la violencia en la región triqui. También demandó la instalación urgente de mesas de diálogo incluyentes y con resultados concretos que permitan avanzar hacia la pacificación del territorio.
Entre sus principales planteamientos, destacaron la necesidad de implementar un plan integral de justicia que atienda las causas estructurales del conflicto y contribuya a la reconstrucción del tejido social.
El MULT reiteró que el Estado no puede mantenerse indiferente ante el sufrimiento de las comunidades indígenas y subrayó que el pueblo triqui merece vivir en condiciones de paz, dignidad y justicia.
