Una mujer embarazada en Oaxaca denunció haber recibido insultos y amenazas por parte de un empleado de la tienda departamental Coppel, durante un intento de coordinación para la entrega de un refrigerador. Los hechos se registraron el sábado 20 de septiembre, cuando la afectada, identificada como Reyna, no respondió a una llamada inicial en su teléfono celular. Minutos después, le llegó un mensaje de audio vía WhatsApp desde el mismo número, con expresiones ofensivas como «Ahorita te voy a marcar por WhatsApp hija de tu puta madre…», lo que generó en ella un profundo temor al interpretarlo inicialmente como un intento de extorsión.

Ante esta situación, Reyna relató que, al recibir una llamada posterior que aclaraba el propósito de la entrega del electrodoméstico, optó por solicitar el apoyo de un familiar para recibir la mercancía, ya que se encontraba sola en su hogar. Posteriormente, procedió a formalizar una queja ante la empresa, adjuntando el audio como evidencia de la conducta inapropiada del trabajador. Sin embargo, la respuesta de Coppel fue considerada insuficiente por la afectada, limitándose a un correo donde expresaban lamentar «los inconvenientes ocasionados» y aseguraban que capacitarían a su personal para prevenir futuros incidentes similares.

A pesar de ello, la compañía no ha emitido una disculpa pública ni ha demostrado empatía específica hacia la condición de embarazo de la clienta, lo que ha intensificado su descontento. En consecuencia, Reyna evalúa la posibilidad de interponer una denuncia penal contra el empleado involucrado y atribuye responsabilidad a Coppel por la violencia verbal sufrida. Este caso resalta preocupaciones sobre el manejo de quejas en servicios de entrega y la protección a clientes vulnerables en el estado de Oaxaca.
