Por Óscar García
Con motivo del nacimiento del Niño Jesús, el arzobispo de Oaxaca, monseñor Pedro Vázquez Villalobos, dirigió un mensaje a las familias oaxaqueñas, en el que invitó a vivir la Navidad con júbilo, esperanza y renovación espiritual, al recordar el acontecimiento central de la fe cristiana: la encarnación del Hijo de Dios.
Durante su mensaje, el arzobispo exhortó a los fieles a exultar de alegría por el nacimiento de Jesús, a quien definió como la luz que ilumina las tinieblas del mundo. Señaló que la Navidad es un tiempo para felicitarnos como comunidad creyente, al conmemorar el encuentro de lo divino con lo humano, manifestado en el misterio de Dios hecho hombre.
Monseñor Vázquez Villalobos invitó a dejarse motivar por el mensaje del ángel a los pastores, quien anunció una gran alegría para todo el pueblo con el nacimiento del Salvador. Subrayó que ese anuncio debe resonar hoy con mayor fervor, para animar a las personas a recibir a Cristo en sus vidas, sin miedo y con el corazón abierto.
Asimismo, destacó que la Navidad es un tiempo propicio para dar gracias a Dios por la salvación, la redención y la liberación del mal, recordando que Dios se hizo humilde para enseñarnos a perdonarnos, comprendernos y vivir en paz unos con otros.
El arzobispo exhortó a que el corazón de cada persona sea un pesebre donde Dios nazca, a fin de compartir la experiencia de fe y vivir la presencia de un Dios cercano y misericordioso. Puso como ejemplo a la Santísima Virgen María, modelo de fe y oración, para llevar a Jesús a los demás.
Finalmente, evocó el canto del coro angélico: “Gloria a Dios en lo alto del cielo y en la tierra paz a los hombres”, deseando que el espíritu navideño renueve los anhelos de paz en cada hogar. Concluyó su mensaje deseando a todos una feliz y bendecida Navidad.

