• Suscríbete y recibe todas las noticias
  • Anúnciate con nosotros
  • Directorio
miércoles 10 junio, 2026
Ahora Oaxaca Noticias
  • Oaxaca
  • Nacional
  • Deportes
  • Mundo
  • Política
  • Estilo y Vida
  • Insólito y Viral
  • Multimedia
  • Espectáculos
  • Tecnología
  • Edición Digital
No Result
View All Result
  • Oaxaca
  • Nacional
  • Deportes
  • Mundo
  • Política
  • Estilo y Vida
  • Insólito y Viral
  • Multimedia
  • Espectáculos
  • Tecnología
  • Edición Digital
No Result
View All Result
Ahora Oaxaca Noticias
No Result
View All Result
Home Oaxaca

Maximiliano Grego. ¿Qué implica pensar creativamente? De la problematicidad a la construcción de significado: Aportes de Matthew Lipman y una propuesta pedagógica para el desarrollo del pensamiento creativo en los niños

Desde esta perspectiva, la creatividad no se reduciría a la generación de ideas nuevas, sino que estaría relacionada con la manera en que las personas enfrentan, reformulan e incluso producen situaciones problemáticas para comprender mejor la realidad

by Ahora Oaxaca
junio 10, 2026
in Oaxaca
0

Cuando se habla de creatividad, suele pensarse en artistas, inventores o personas capaces de producir ideas originales. En ocasiones también se la relaciona con la inspiración, la imaginación o con una especie de talento excepcional que solo algunas personas poseen. Sin embargo, una lectura de la propuesta filosófica de Matthew Lipman invita a formular una pregunta más amplia: ¿qué implica realmente pensar de manera creativa?

A primera vista, podría parecer que la creatividad consiste simplemente en producir novedades o encontrar soluciones originales. No obstante, Lipman parece sugerir algo más complejo. Desde esta perspectiva, la creatividad no se reduciría a la generación de ideas nuevas, sino que estaría relacionada con la manera en que las personas enfrentan, reformulan e incluso producen situaciones problemáticas para comprender mejor la realidad.

Desde esta lectura surge una pregunta que orienta la reflexión: ¿Podría decirse que, para Matthew Lipman, pensar creativamente implica generar y reformular situaciones problemáticas para construir nuevas formas de comprensión y organizar significados en totalidades cada vez más ricas y complejas?

Aunque esta interpretación no pretende ser definitiva, puede servir como una guía para comprender la relación entre los principales conceptos que articulan la propuesta de Lipman sobre el pensamiento creativo.

Desarrollo

  1. La problematicidad como punto de partida del pensamiento creativo

Una de las ideas más sugerentes del planteamiento de Lipman consiste en vincular estrechamente la creatividad con la problematicidad. Lejos de concebir la creatividad como una facultad orientada exclusivamente a producir novedades, el autor parece situar su origen en la experiencia misma cuando esta deja de resultar evidente.

En este sentido, afirma que “la experiencia humana del mundo nos hace avanzar hacia la comprensión, porque la experiencia es problemática”.

Esta observación resulta significativa porque desplaza el centro de la creatividad desde las respuestas hacia las preguntas. Una duda, una contradicción o un acontecimiento inesperado pueden interrumpir nuestras explicaciones habituales y obligarnos a buscar nuevas formas de comprensión.

Sin embargo, la creatividad no parece limitarse a resolver problemas ya existentes. Una lectura atenta del texto permite pensar que también genera nuevas preguntas allí donde otros consideran que la investigación ha concluido. En este sentido, el pensamiento creativo no eliminaría completamente la incertidumbre, sino que mantendría abierta la búsqueda mediante la producción constante de nuevas problemáticas.

Desde esta perspectiva, una mente creativa no sería únicamente aquella que encuentra respuestas originales, sino también aquella que logra formular preguntas que antes nadie había considerado.

  1. El pensamiento ampliativo: explorar posibilidades de comprensión

Ahora bien, si la creatividad surge en contextos problemáticos, resulta razonable preguntarse cómo opera este tipo de pensamiento cuando intenta comprender una situación.

Lipman responde a esta cuestión mediante la noción de pensamiento ampliativo. Según afirma, “el pensamiento ampliativo no solo expande nuestro pensamiento, sino también nuestra capacidad de pensar expansivamente”.

Gracias a esta forma de pensamiento formulamos hipótesis, establecemos analogías, construimos metáforas, realizamos inferencias y exploramos posibilidades que todavía no han sido consideradas. Dicho de otro modo, el pensamiento ampliativo nos permite ir más allá de la información disponible para imaginar relaciones y significados alternativos.

Cuando una persona se pregunta qué otras explicaciones podrían existir para un fenómeno o cuando descubre conexiones inesperadas entre ideas aparentemente distantes, está ampliando el horizonte de lo posible.

Por ello, podría sostenerse que una parte importante de la creatividad consiste en resistirse a aceptar prematuramente una única interpretación de la realidad.

  1. El pensamiento desafiante: cuestionar lo establecido

Sin embargo, ampliar posibilidades no parece ser suficiente. La creatividad también exige revisar críticamente aquello que solemos considerar normal, evidente o incuestionable.

Lipman expresa esta idea cuando afirma que “se deben conocer las reglas para poderlas desafiar”.

Esta observación permite comprender el papel del pensamiento desafiante. Más que una actitud de simple rebeldía, parece tratarse de la capacidad de examinar críticamente hábitos, creencias, categorías y supuestos que organizan nuestra manera habitual de pensar. Muchas innovaciones científicas, artísticas y filosóficas podrían interpretarse precisamente como el resultado de este ejercicio de cuestionamiento. Antes de que aparezca una nueva comprensión, alguien debe atreverse a sospechar que la comprensión anterior podría ser insuficiente.

Desde esta perspectiva, pensar creativamente también implicaría aprender a mirar más allá de lo establecido para abrir nuevas posibilidades de interpretación.

  1. Del pensamiento creativo a la construcción de totalidades significativas

Hasta este punto podría parecer que la creatividad consiste simplemente en producir múltiples ideas o interpretaciones. Sin embargo, Lipman parece advertir que la originalidad por sí sola resulta insuficiente.

Por ello afirma que “la originalidad por sí misma no es suficiente para considerar creativo un pensamiento”.

Esta observación conduce a uno de los conceptos más importantes y, al mismo tiempo, más complejos del capítulo: el aspecto principal.

Al analizar una producción creativa, Lipman señala que “consideramos qué partes de la obra ayudan para que funcione como un todo”. A partir de esta idea, el aspecto principal podría entenderse como el criterio organizador que permite reconocer qué hace que una creación funcione como una totalidad significativa. No se trata simplemente del tema de una obra ni de una idea principal en sentido convencional. Más bien, designa aquella relación, cualidad o significado que permite valorar cómo cada una de las partes contribuye al conjunto.

Gracias al aspecto principal es posible distinguir qué elementos fortalecen la unidad de una creación y cuáles la debilitan. Funciona, por tanto, como un criterio de valoración que orienta la construcción del todo.

Por ejemplo, una fotografía puede representar un territorio marcado por la violencia. Sin embargo, su aspecto principal podría consistir en mostrar cómo determinadas formas de poder transforman la vida cotidiana de las personas. En ese caso, la composición, los encuadres, la iluminación y los símbolos visuales adquieren sentido en la medida en que contribuyen a expresar esa relación significativa.

Desde esta perspectiva, la creatividad no consistiría únicamente en producir elementos novedosos, sino también en integrarlos en una totalidad coherente y significativa. Este planteamiento se relaciona estrechamente con otro de los rasgos creativos señalados por Lipman: el holismo, es decir, la capacidad de comprender las relaciones entre las partes y el todo.

  1. Los rasgos característicos del pensamiento creativo

Una vez comprendida esta dinámica, resulta más posible entender por qué Lipman identifica diversos rasgos asociados al pensamiento creativo. Entre ellos menciona la originalidad, la imaginación, la inventiva, la experimentación, la independencia, la expresión, la sorpresa, la generatividad, la productividad, la autotrascendencia, la mayéutica y el holismo.

Más que capacidades aisladas, estos rasgos parecen describir una disposición general orientada a la exploración, la investigación y la construcción de nuevas posibilidades de significado.

En conjunto, sugieren que la creatividad no constituye una habilidad única ni un talento misterioso, sino una forma compleja de relacionarse con la realidad y con sus problemas.

  1. La relación entre creatividad, crítica y cuidado

Otro aspecto importante de la propuesta de Lipman es que el pensamiento creativo no parece funcionar de manera independiente.

Por una parte, mantiene una estrecha relación con el pensamiento crítico. Mientras la creatividad genera alternativas y posibilidades, el pensamiento crítico permite examinarlas, evaluarlas y justificar aquellas que resultan más razonables.

Por otra parte, Lipman también subraya la importancia del pensamiento cuidadoso. Según afirma, “el cuidado y el interés producen (…) una percepción más precisa”. Esta observación sugiere que la creatividad no depende únicamente de la imaginación. También requiere sensibilidad, atención y disposición para observar cuidadosamente aquello que se pretende comprender.

En este sentido, creatividad, crítica y cuidado parecen constituir dimensiones complementarias del buen pensamiento. La creatividad abre posibilidades; la crítica las examina; y el cuidado orienta nuestra atención hacia aquello que merece ser comprendido con mayor profundidad.

  1. La mayéutica y la comunidad de investigación

Hasta aquí podría parecer que la creatividad es una actividad esencialmente individual. Sin embargo, Lipman se distancia de esta imagen.

Al recuperar la tradición socrática, sostiene que “el pensamiento mayéutico hace de comadrona intelectual”. La metáfora resulta especialmente significativa porque sugiere que las ideas no surgen únicamente en el aislamiento, sino también mediante preguntas, acompañamiento y diálogo. El pensamiento creativo se fortalece cuando entra en contacto con otras perspectivas.

Por esta razón, Lipman concede una importancia central a la comunidad de investigación. Según sostiene, “una comunidad de investigación deliberativa establece las condiciones que evocan el pensamiento crítico, creativo y cuidadoso”.

Desde esta perspectiva, la creatividad parece encontrar condiciones especialmente favorables cuando las personas intercambian argumentos, contrastan interpretaciones y participan conjuntamente en procesos de búsqueda.

  1. Pensar por uno mismo como horizonte educativo

Todos estos elementos parecen converger en una finalidad educativa más amplia.

Lipman afirma que “deberíamos pensar por nosotros mismos y ayudar a los demás a hacerlo”. No obstante, una lectura cuidadosa del texto sugiere que esta capacidad no dependería exclusivamente del pensamiento creativo. Más bien parecería surgir de la interacción constante entre creatividad, crítica y cuidado dentro de una comunidad de investigación.

Así, pensar por uno mismo podría entenderse como el resultado de un proceso continuo de problematización, exploración, evaluación y diálogo.

Conclusiones

La pregunta que orientó esta reflexión fue si, para Matthew Lipman, pensar creativamente implica generar y reformular situaciones problemáticas para construir nuevas formas de comprensión y organizar significados cada vez más complejos.

A la luz del recorrido realizado, parece razonable responder afirmativamente, aunque de manera provisional. En efecto, el pensamiento creativo, tal como aparece en el texto de Lipman, no parece reducirse a la simple producción de ideas originales ni a la búsqueda de soluciones novedosas. Más bien, se relaciona con la capacidad de transformar la problematicidad de la experiencia en una oportunidad para investigar, explorar posibilidades, cuestionar supuestos y construir significados.

Desde esta perspectiva, la creatividad no comenzaría con la respuesta, sino con la pregunta. Su punto de partida sería la experiencia cuando deja de resultar evidente y se convierte en objeto de indagación. A partir de allí, el pensamiento ampliativo permitiría imaginar alternativas y establecer nuevas relaciones; el pensamiento desafiante ayudaría a cuestionar interpretaciones establecidas; y el aspecto principal funcionaría como un criterio organizador capaz de integrar las distintas ideas en una totalidad significativa.

Asimismo, el análisis realizado permite advertir que la creatividad no actúa de manera aislada. Su desarrollo parece depender de su relación con el pensamiento crítico, que evalúa las posibilidades generadas; con el pensamiento cuidadoso, que orienta la atención hacia aquello que merece consideración; y con la comunidad de investigación, que ofrece un espacio de diálogo donde las ideas pueden ponerse a prueba, enriquecerse y transformarse.

Sin embargo, podría objetarse que algunos de estos procesos poseen suficiente autonomía conceptual como para no quedar completamente incluidos dentro del pensamiento creativo. Esta observación resulta pertinente y recuerda que la interpretación propuesta no pretende ser definitiva. Aun así, parece plausible sostener que Lipman intenta mostrar cómo creatividad, crítica y cuidado se articulan mutuamente en el desarrollo de un pensamiento más complejo y autónomo.

Si esta lectura resulta aceptable, entonces una de las aportaciones más significativas de Lipman consistiría en comprender la creatividad no como un talento excepcional reservado para unos cuantos, sino como una práctica de investigación que puede cultivarse mediante el diálogo, la reflexión y la construcción compartida de significado.

Implicaciones pedagógicas: ¿cómo favorecer el pensamiento creativo en los niños?

Esta interpretación podría tener consecuencias importantes para la educación. Si la creatividad no consiste únicamente en producir ideas originales, entonces la tarea del facilitador no debería centrarse exclusivamente en pedir respuestas novedosas. Más bien, su función podría consistir en ayudar a los niños a problematizar su experiencia y a investigar las preguntas que surgen de ella.

Desde esta perspectiva, un facilitador que busca promover el pensamiento creativo podría comenzar por crear situaciones que despierten la curiosidad y la duda. En lugar de preguntar únicamente qué saben los niños sobre un tema, podría invitarlos a preguntarse qué les resulta extraño, contradictorio o difícil de comprender. La creatividad comenzaría así con la capacidad de formular preguntas significativas.

Del mismo modo, el facilitador podría favorecer el pensamiento ampliativo alentando la formulación de hipótesis, analogías, ejemplos, metáforas e interpretaciones alternativas. Ante una respuesta, en lugar de apresurarse a confirmar o corregir, podría preguntar: “¿Qué otra posibilidad podría existir?”, “¿Hay otra manera de verlo?” o “¿Qué ocurriría si observáramos el problema desde otra perspectiva?”.

Por otra parte, el pensamiento desafiante podría cultivarse invitando a los niños a examinar críticamente aquellas ideas que suelen darse por sentadas. Preguntas como “¿Por qué creemos que esto es así?”, “¿Podría ser diferente?” o “¿Qué razones tenemos para pensarlo?” ayudan a desarrollar la disposición a cuestionar supuestos sin caer en una actitud meramente contraria.

Asimismo, la noción de aspecto principal ofrece una herramienta valiosa para el trabajo pedagógico. Cuando los niños realizan dibujos, escriben cuentos, desarrollan proyectos o participan en investigaciones, el facilitador puede ayudarlos a identificar qué idea, relación o significado organiza el conjunto. De este modo, los niños aprenden que la creatividad no consiste únicamente en acumular ocurrencias, sino también en construir totalidades coherentes y significativas.

Finalmente, la propuesta de Lipman sugiere que el pensamiento creativo florece mejor en una comunidad de investigación. Por ello, el papel del facilitador no sería transmitir respuestas acabadas, sino promover el diálogo, la escucha mutua y la construcción colectiva de sentido. Su función se asemejaría menos a la de quien posee todas las respuestas y más a la de quien acompaña, pregunta, orienta y ayuda a que las ideas de los niños puedan desarrollarse.

En este sentido, educar para la creatividad no significaría enseñar a ser originales a toda costa, sino ayudar a los niños a formular mejores preguntas, explorar nuevas posibilidades, examinar críticamente sus ideas y construir significados cada vez más ricos sobre el mundo que habitan. Quizá sea precisamente en este proceso donde pueda encontrarse el sentido más profundo del pensamiento creativo en la propuesta de Matthew Lipman.

Tags: CreatividadinfanciasMaximiliano GregoOaxaca
Previous Post

Mantienen labores para liberar deslave en la autopista Oaxaca-Cuacnopala

Next Post

Gobierno federal acelerará inversiones estratégicas con autorizaciones en 30 días

Ahora Oaxaca

Next Post
Gobierno federal acelerará inversiones estratégicas con autorizaciones en 30 días

Gobierno federal acelerará inversiones estratégicas con autorizaciones en 30 días

No Result
View All Result

Entradas recientes

  • Suspenden importaciones de ganado vivo desde Estados Unidos
  • Gobierno cede gratis Campo Marte a empresa privada para festival millonario
  • Presentará Senador Antonino Morales Punto de Acuerdo para Reconocer al Gobierno de Oaxaca por Plan Estatal de Búsqueda de Personas
  • INE lanza credencial para votar con mayor seguridad y avances inclusivos
  • Incremento histórico al salario de la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez
Facebook Twitter Instagram Youtube TikTok

Calle 21 de Marzo #201 entre Calle 7 de Enero y Calle Azucenas. Colonia Unión y Progreso, Oaxaca de Juárez, Oaxaca. CP. 68050
Derechos Reservados © 2026 [email protected] .

No Result
View All Result
  • Oaxaca
  • Nacional
  • Deportes
  • Mundo
  • Política
  • Estilo y Vida
  • Insólito y Viral
  • Multimedia
  • Espectáculos
  • Tecnología
  • Edición Digital

Calle 21 de Marzo #201 entre Calle 7 de Enero y Calle Azucenas. Colonia Unión y Progreso, Oaxaca de Juárez, Oaxaca. CP. 68050
Derechos Reservados © 2026 [email protected] .