A dos días de que concluyera el plantón magisterial en el Centro Histórico de Oaxaca, comienzan a hacerse evidentes los daños que dejaron semanas de ocupación en el Zócalo capitalino.
Entre las afectaciones más visibles se encuentran varias luminarias derribadas y otras más severamente dañadas, las cuales permanecen inclinadas y con riesgo de colapsar sobre peatones, turistas y comerciantes que diariamente recorren la zona.
Las estructuras metálicas fueron utilizadas durante la protesta para sujetar lonas, cuerdas y diversos materiales del campamento, situación que provocó daños en su base y en algunos casos su caída total. Actualmente, algunas de estas luminarias continúan sostenidas de manera precaria, convirtiéndose en un riesgo para quienes transitan por el lugar.
Comerciantes y ciudadanos han señalado que el Zócalo presenta un evidente deterioro tras más de un mes de plantón, por lo que demandan una revisión inmediata de la infraestructura dañada para prevenir accidentes.
Mientras miles de estudiantes regresan a clases después de semanas sin actividades, en el corazón de la ciudad permanecen las huellas materiales de la movilización magisterial. Las luminarias dañadas son parte del saldo que dejó la protesta y que ahora deberá ser atendido por las autoridades para garantizar la seguridad de la población y de los visitantes que llegan a la capital oaxaqueña.
