Por: Oscar García
El secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, anunció la resolución de conflictos agrarios y sociales en diversas regiones del estado, destacando avances significativos en la pacificación y el retorno de comunidades desplazadas. Tras más de 70 años de conflicto por la posesión de tierras en la región de la Mixteca, los municipios de San Juan Mixtepec y Santo Domingo Yosoñama alcanzaron un acuerdo. Durante más de dos años y medio se llevaron a cabo mesas de negociación, aunque lamentablemente en ese periodo fallecieron dos personas. El secretario enfatizó la importancia del diálogo continuo para superar estas adversidades.
El conflicto, que dejó un saldo de aproximadamente 100 víctimas a lo largo de siete décadas, ha sido abordado con la reincorporación de fuerzas de seguridad estatales y federales para patrullar el polígono en disputa. Aunque el Tribunal Agrario determinó que las tierras corresponden a San Juan Mixtepec, Romero López señaló que Yosoñama reclama una dignificación social del territorio. «La resolución existe en papel, pero aún no satisface plenamente a ambas partes. En 15 días nos reuniremos nuevamente para seguir avanzando en los acuerdos», explicó.
El secretario también destacó los esfuerzos para atender a los desplazados de Guadalupe Victoria, en la región Mixe de Oaxaca, quienes han enfrentado un conflicto de siete años sin acceso a servicios básicos como asistencia médica. A través de una asamblea comunitaria, se acordó el retorno de estas personas en un marco de respeto. Romero López subrayó que este proceso, organizado por el gobierno estatal, podría convertirse en uno de los primeros retornos de desplazados gestionados por un gobierno en México, promoviendo la reincorporación social de la comunidad.
Por último, informó sobre un acuerdo entre San Miguel Quetzaltepec y San Juan Bosco Chuxnaban, en la región Mixe, donde se registraron enfrentamientos previos. Como parte de este avance, Quetzaltepec se comprometió a entregar recursos pendientes a San Juan Bosco Chuxnaban, los cuales no habían sido transferidos durante los últimos seis años. Este acuerdo representa un paso significativo hacia la reconciliación y la justicia social en la región. Romero López reafirmó el compromiso del gobierno de Oaxaca para continuar trabajando en la resolución de conflictos sociales y agrarios, priorizando el diálogo y la cooperación entre las comunidades.

