Pablo Pérez, productor de café en Pluma Hidalgo, Oaxaca, denunció una grave crisis en la producción cafetalera que afecta al municipio, otrora referente mundial por la calidad de su café. La región, que en las décadas de 1970 y 1980 producía 150 mil sacos de café oro de exportación de 69 kg, hoy apenas alcanza los cinco mil sacos anuales, según el testimonio del agricultor.
Factores climáticos, como los huracanes Paulina, ocurrido hace 28 años, y Ágatha, registrado hace tres o cuatro años, han devastado los cultivos, señaló Pérez. A estos fenómenos se suman plagas como la broca y la roya, que han mermado la calidad y cantidad de la cosecha. La falta de mano de obra también complica la producción, ya que muchos productores han tenido que financiar sus cultivos de manera independiente ante la escasa inversión gubernamental.
Pérez criticó la falta de orientación y supervisión en programas como Sembrando Vida, que, aunque aplaudido, no logra atender con precisión las necesidades de los cafetaleros. Propuso que la Comisión Estatal de Productores de Café (CEPADE) realice un censo para identificar las carencias de quienes no están afiliados a dicho programa y canalice recursos a quienes continúan apostando por el cultivo.
El productor destacó que el café de Pluma Hidalgo, de la variedad arábiga, goza de reconocimiento mundial gracias a su calidad, favorecida por la ubicación geográfica frente al mar, donde las brisas marinas y las lluvias propician condiciones únicas. Sin embargo, la falta de asistencia técnica y de información agrava la crisis.
Pérez explicó que el proceso desde la germinación de la semilla hasta la producción de café requiere cuatro años, con un rendimiento inicial de 250 gramos por planta. La variedad arábiga, resistente a lluvias y calor, puede durar más de un siglo con los cuidados adecuados, pero la ausencia de apoyo pone en riesgo esta tradición.
El cafetalero hizo un llamado al gobierno estatal y a las dependencias para que destinen recursos suficientes y brinden acompañamiento técnico a los productores, con el fin de revitalizar un sector clave para la economía y la identidad de Pluma Hidalgo.
