Las festividades de la Semana Santa en territorio oaxaqueño concluyeron con un saldo preliminar de 12 personas fallecidas y una joven desaparecida, de acuerdo con el balance oficial presentado por el gabinete de seguridad estatal. Durante la jornada informativa, las autoridades detallaron que las causas de los decesos se dividieron principalmente entre incidentes en zonas recreativas acuáticas y percances viales en las diversas regiones de la entidad. El despliegue operativo, que contó con más de mil 300 elementos, buscó mitigar los riesgos derivados de la alta afluencia turística, aunque los factores de riesgo personales y la omisión de medidas preventivas marcaron la estadística de este periodo.
En lo que respecta a las zonas de balnearios, ríos y costas, se confirmaron cinco víctimas mortales. Manuel Maza Sánchez, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil, precisó que estos casos estuvieron vinculados a conductas de riesgo, como el consumo de alcohol y el ingreso a zonas de corrientes peligrosas. Entre los sucesos más destacados, se reportó el fallecimiento de una madre que intentó rescatar a su hijo en San Mateo del Mar y el de un joven en San Miguel del Puerto que sufrió una lesión cervical mortal. Asimismo, la Secretaría de Marina mantuvo los protocolos de búsqueda para localizar a Lesly Sofía Mases Burgua, de 17 años, extraviada en la costa, y a una persona tras el choque de dos lanchas en San Miguel Soyaltepec.
Por otro lado, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Félix Quiroz Javier, informó que en el rubro de movilidad se registraron 62 accidentes de tránsito, los cuales derivaron en 35 personas lesionadas y siete fallecimientos. Aunque estas cifras representaron una disminución en comparación con los 99 siniestros reportados en 2025, el gobierno estatal subrayó que la vigilancia tecnológica y los patrullajes terrestres fueron constantes. Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a fortalecer la señalización preventiva en destinos locales, reconociendo que, pese al despliegue de seguridad, la responsabilidad individual sigue siendo determinante para evitar tragedias en temporadas de alta demanda.
