En el corazón de Oaxaca, la temporada navideña emerge como un catalizador económico vital para los mercados y tianguis, donde miles de vendedores dependen de las ventas decembrinas para estabilizar sus finanzas anuales. Según datos de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), esta época impulsa un incremento del 30% en los ingresos del comercio local, con variaciones que alcanzan hasta el 50% en algunos establecimientos, impulsado por la demanda de regalos, alimentos para cenas navideñas y artículos festivos como ropa, accesorios, electrónicos, juguetes y bebidas alcohólicas.
El gasto promedio por persona asciende a 3,795 pesos, un 20% más que el año anterior, lo que refleja un flujo económico que beneficia directamente a familias dedicadas al comercio informal y formal. Ernesto Gutiérrez Jiménez, vicepresidente de Canaco, destaca que el turismo juega un rol clave en este repunte, aunque advierte sobre la competencia de plataformas en línea como Amazon y Mercado Libre, que capturan una porción significativa del presupuesto familiar, con preferencias del 64.7% y 62.1% respectivamente entre consumidores mexicanos.
Esta dinámica se intensifica con tradiciones únicas como la Noche de Rábanos, celebrada cada 23 de diciembre en el zócalo de la capital oaxaqueña, donde artesanos tallan figuras en rábanos para un concurso que atrae a cientos de participantes y miles de espectadores. Originada en la época colonial para atraer compradores al mercado navideño, esta festividad genera un impacto económico notable: la Secretaría de Turismo de Oaxaca estima más de 18 mil visitantes solo para el evento en 2025, con una derrama de 41 millones de pesos, contribuyendo a una ocupación hotelera del 65.66% y la llegada de 112 mil turistas en la ciudad durante el periodo. A nivel estatal, la temporada decembrina proyecta una derrama superior a los mil millones de pesos, similar a registros previos, al fomentar ventas en tianguis y mercados que ofrecen productos accesibles y artesanales, desde adornos hasta ingredientes para platillos tradicionales.
A escala nacional, los mercados y tianguis representan el motor de la Navidad, con una derrama de 560 mil 800 millones de pesos en compras durante 2024, donde el 23% de los mexicanos opta por el comercio informal por sus precios competitivos. Diciembre define el año para estos vendedores porque concentra la mayor actividad comercial, permite la creación de empleos temporales y asegura ingresos que compensan periodos de baja demanda, fortaleciendo la resiliencia económica de comunidades rurales y urbanas en regiones como Oaxaca. Sin embargo, el auge enfrenta desafíos como la inflación y la migración hacia el e-commerce, que obliga a los comerciantes a diversificar estrategias para mantener su relevancia.
