Oaxaca de Juárez, Oax., 29 de marzo de 2026. — Con una amplia participación de fieles católicos, este domingo se celebró el Domingo de Ramos, marcando el inicio de la Semana Santa en Oaxaca, una de las temporadas religiosas y culturales más importantes del estado.
Desde tempranas horas, templos y calles de la capital oaxaqueña se llenaron de creyentes que acudieron a bendecir sus palmas, recordando la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, pasaje que simboliza fe, esperanza y el inicio del periodo litúrgico más solemne del calendario
La procesión principal en la ciudad fue encabezada por el arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, quien presidió la bendición de las palmas y la misa dominical en la catedral.
Durante la celebración, cientos de fieles caminaron en procesión portando palmas tejidas, las cuales forman parte de una tradición profundamente arraigada en la entidad .
En días previos, el arzobispo hizo un llamado a la reflexión durante la Cuaresma, invitando a la población a fortalecer su fe y prepararse espiritualmente para la Semana Santa
El Domingo de Ramos no solo se vivió en la capital. En distintas regiones de Oaxaca, como comunidades de los Valles Centrales, la Sierra y la Costa, se replicaron procesiones, misas y actividades religiosas.
En localidades como San Antonino Castillo Velasco, los habitantes mantienen tradiciones únicas, como la elaboración de monumentales ofrendas con productos agrícolas, reflejo del sincretismo entre fe y cultura .
Asimismo, en San Andrés Huayapam, la celebración coincidió con la tradicional Feria del Tejate, donde la fe y la gastronomía se entrelazan como parte de la identidad oaxaqueña .
El Domingo de Ramos conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén, donde fue recibido con ramos de palma y olivo, símbolos de victoria, paz y esperanza. Esta fecha da inicio a la Semana Santa, que culmina con la celebración de la resurrección de Cristo .
Las palmas bendecidas son llevadas a los hogares como signo de protección y fe, manteniendo viva una tradición que ha pasado de generación en generación.

