El pintor y grabador oaxaqueño Enrique Flores, originario de San Pablo Huitzo en los Valles Centrales, falleció este 2 de junio a los 62 años de edad en un hospital de Houston, Texas. Tras varios años de enfrentar una complicada condición de salud, sufrió un paro cardiaco durante una escala en el aeropuerto mientras regresaba a Oaxaca. Aunque los paramédicos lo reanimaron y recibió atención especializada tras su traslado, una falla generalizada provocó su deceso a las 6:20 horas.
Miembro de la primera generación del Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo e impulsor del Taller de Gráfica Enrique Flores, fundado en 1995 en su comunidad natal, el maestro plasmó durante más de cuatro décadas la vida cotidiana rural. Su obra destaca por la figura femenina como símbolo cultural, junto con la cosecha, el cultivo del agave, las aves y el misticismo del cielo estrellado. Apenas en abril participó en la ruta escultórica de las sandías gigantes en Irapuato con la pieza Familia mexicana.
Nancy Mayagoitia, curadora de la Galería de Arte de Oaxaca, confirmó la noticia y resaltó su integridad, pasión por el trabajo y devoción familiar. La especialista subrayó que sus grabados e imágenes, inspirados siempre en Huitzo, aportaron color y enseñanzas al arte oaxaqueño, donde permanecerán en la memoria colectiva. Flores deja un extenso catálogo de exposiciones y un taller que se convirtió en centro cultural para la comunidad.

