Mayra Miguel Miguel pidió a la Fiscalía General del Estado y al DIF Oaxaca el esclarecimiento del caso de su hija menor de 11 años, quien falleció por suicidio en septiembre del año pasado tras años de violencia, negligencia institucional y una atención psiquiátrica deficiente.
Según relató, la menor fue víctima de una violación en 2019. A partir de ese hecho desarrolló un cuadro de estrés postraumático, por lo que su madre solicitó apoyo al DIF estatal, que la ingresó a una casa hogar en la colonia Alemán. Durante su estancia, la menor denunció favoritismos, castigos y malos tratos, y cuando Mayra Miguel comenzó a cuestionar las condiciones del lugar, se le retiró el derecho a visitas.
En ese contexto, la menor intentó suicidarse dentro del albergue. El DIF la trasladó a una clínica psiquiátrica y notificó del hecho a la madre hasta varios días después. Al visitarla, la señora Mayra observó que su hija tenía lesiones visibles: derrames en ambos ojos, hematomas y mordeduras. Posteriormente, fue internada en la clínica Valle San Dionisio, donde permaneció más de un año y solo recibió dos visitas controladas.
La madre denunció que, al ser devuelta por el DIF, la menor presentaba marcas de cinturón en pies y brazos, ausencia de uñas en los pies y señales de haber estado amarrada durante días. Con apoyo del personal del DIF, fue reingresada posteriormente a la misma clínica. Tras el inicio de una nueva administración, la menor fue entregada nuevamente a su madre, bajo un convenio en el que el DIF se comprometía a brindar atención médica, lo cual —según Mayra— nunca ocurrió.
La menor falleció por suicidio el 5 de septiembre en su domicilio. La madre exige información sobre el avance de la carpeta de investigación por la violación ocurrida en 2019 y solicita que se considere el agravante de la muerte derivada de esa agresión.
Mayra Miguel responsabilizó tanto al DIF estatal como a las instituciones de salud mental involucradas por no haber garantizado la atención adecuada ni el seguimiento médico comprometido.

