Exhorta el Congreso del Estado de Oaxaca al Ayuntamiento de la capital para que supervise y dialogue con los locatarios del “pasillo de humo” en el Mercado 20 de Noviembre, con el fin de reducir el empleo de utensilios plásticos y recipientes de unicel en la preparación y servicio de alimentos. Esta iniciativa busca promover la adopción de alternativas reutilizables o biodegradables, lo que ayudaría a mitigar la contaminación generada por materiales de un solo uso en un área de gran afluencia de comensales y turistas. Además, se sugiere fomentar el consumo de bebidas naturales a base de frutas, como opción frente a las bebidas azucaradas, carbonatadas o alcohólicas, lo que no solo incentivaría hábitos más saludables entre la población, sino que también realzaría la cocina tradicional y la identidad gastronómica local.
Este llamado surge en respuesta a la creciente utilización de envases plásticos en espacios icónicos de la ciudad, una tendencia que choca con las prácticas ancestrales que priorizaban materiales menos perjudiciales para el entorno. Por ello, el Legislativo enfatiza la importancia de recuperar esa tradición cultural, minimizando el impacto ambiental de residuos no biodegradables y preservando la imagen auténtica del Mercado 20 de Noviembre y del centro histórico de Oaxaca de Juárez. De esta manera, se aspira a que tanto visitantes como residentes disfruten de platillos servidos en contenedores amigables con el medio ambiente, contribuyendo a una protección más efectiva de los recursos naturales en contextos tradicionales.
La propuesta refuerza las acciones de sostenibilidad en la capital oaxaqueña, alineándose con esfuerzos broader para combatir la contaminación plástica en mercados públicos. Al priorizar el diálogo con los vendedores, se busca una transición gradual que respete las dinámicas comerciales mientras avanza hacia prácticas ecológicas, asegurando que la gastronomía local mantenga su esencia sin comprometer la salud planetaria.
