Por: Aylin Paredes
En una madrugada marcada por el estruendo del metal y la voluntad de no ceder al miedo, un operador de tráiler frustró un intento de asalto sobre la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, en el kilómetro 98+200, dejando claro que hay quienes no se detienen ante la amenaza.
Los hechos ocurrieron mientras el conductor circulaba por esta transitada vía de comunicación, cuando un grupo de personas, a bordo de un vehículo particular, intentó interceptarlo con fines delictivos. Lo que no esperaban era que su objetivo no sólo conservaría el control del volante, sino que convertiría la cabina de su tráiler en un escudo y un ariete.
Con la determinación propia de quien sabe lo que transporta y lo que arriesga, el chofer tomó una decisión fulminante: embistió el automóvil de los agresores, frustrando el atraco en seco, y con ello, salvaguardando su integridad y su carga. No se reportaron personas lesionadas de gravedad ni afectaciones mayores al tránsito en la zona.

Este incidente se suma a la creciente lista de intentos de robo en tramos carreteros del país, donde operadores de carga —día tras día— enfrentan no sólo las exigencias del camino, sino también la amenaza constante de la delincuencia organizada.
Hasta el momento no se ha informado sobre detenidos, pero autoridades ya analizan las condiciones de seguridad en ese punto de la autopista, clave para el tránsito entre el centro y el sureste del país.
Lo ocurrido no es menor. En un país donde muchas veces se exige silencio frente al crimen, esta madrugada, un hombre al volante eligió hablar con acción. Y su respuesta fue tan contundente como su vehículo: seguir adelante.

