El investigador Maximiliano Grego propone una lectura renovada de la filosofía de Matthew Lipman que vincula el pensamiento creativo con la capacidad de generar y reformular situaciones problemáticas. Según Grego, esta creatividad no se limita a la producción de ideas originales, sino que surge de la experiencia cuando deja de resultar evidente y obliga a construir significados en totalidades más complejas.
Lipman, a través de conceptos como el pensamiento ampliativo y desafiante, invita a explorar posibilidades, cuestionar lo establecido y organizar elementos mediante un aspecto principal que confiere unidad significativa a las creaciones. Grego destaca además la integración del pensamiento creativo con el crítico y el cuidadoso dentro de comunidades de investigación, donde el diálogo y la mayéutica fortalecen la autonomía intelectual.
Esta aproximación pedagógica sugiere que los facilitadores eduquen la creatividad en niños mediante la provocación de preguntas significativas, el estímulo de hipótesis alternativas y la identificación de ideas organizadoras en sus producciones. De este modo, se fomenta el hábito de pensar por uno mismo ante la problematicidad del mundo.

