Por Óscar García
Ante la falta de avances en la investigación por la desaparición del joven Erick Jair Pérez Limón, ocurrida el 23 de junio de 2025, el activista Joaquín Galván anunció que presentarán una denuncia en contra del Estado mexicano ante instancias internacionales, al considerar que existen omisiones graves por parte de las autoridades estatales.
En conferencia de prensa, acompañado por el padre y la hermana del joven, Galván explicó que, debido a los nulos resultados obtenidos hasta el momento, prevén llevar el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a finales de este mes, con el objetivo de que se investiguen las presuntas violaciones a los derechos humanos cometidas durante el proceso.
El activista señaló que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca no ha realizado las investigaciones correspondientes, al grado de que actualmente no existen indicios claros sobre el paradero de Erick Jair. A pesar de que se han aportado pruebas y resultados de investigaciones realizadas de manera independiente, aseguró que la autoridad ministerial no ha actuado de forma diligente.
Detalló que por este caso existen tres personas detenidas; sin embargo, consideró que los verdaderos responsables continúan en libertad. Señaló directamente a Gaspar Canseco Encinas, padre de la exnovia del joven, quien presuntamente lo habría agredido en un primer momento, así como a integrantes del grupo transportista CATEM, a quienes también se les vincula con los hechos.
Galván denunció que desde antes del 24 de diciembre solicitaron una orden de cateo en un domicilio relacionado con posibles involucrados, quienes incluso habrían mencionado que Erick fue incinerado, sin que la Fiscalía atendiera la petición. Asimismo, acusó a la vicefiscal Ilze Rivera de no avanzar en el caso y a Daniel de Jesús Francisco, elemento con número de placa 655, de presunto acoso contra la hermana de Erick y una testigo.
Por su parte, Julián Pérez, padre del joven desaparecido, afirmó que continuará trabajando en la localización de su hijo y aseguró no temer por su vida, pese a las amenazas recibidas.
Confió en que el Gobierno federal intervenga tras la recomendación emitida por la ONU; de lo contrario, dijo, serán las instancias internacionales las que atiendan el caso.

